El sevillano durante la Feria, convierte la
Caseta en su casa, en ella recibe y atiende a familiares y amigos y
ejerce de anfitrión como si en ella estuviera.
En las casetas, sencilla y bellamente
engalanadas, no falta el Fino de Jerez o la Manzanilla de
Sanlúcar de Barrameda, el jamón, las gambas, el baile, las
sevillanas, las palmas, la guitarra y también, por qué no, la gaita
y el tamboril rociero, ... y nunca, nunca debe faltar
"ese caldo del puchero" con un chorreón de fino, capaz de hacernos
sentir como nuevos...
La Feria de Sevilla, llamada también Feria de
Abril, se celebra una o dos semanas después de Semana Santa y
empieza el lunes a las doce de la noche con la popular prueba del
alumbrado, con el encendido de su
portada de miles de bombillas y farolillos que la convierten
en un ascua de luz, y tras unos interminables días de
contento, lujo y señorío,
caballistas, amazonas, paseos de
caballo y deslumbrantes carruajes, finaliza oficialmente
el Domingo a las doce de la noche con un espectáculo de fuegos
artificiales a la orilla del Río Guadalquivir.
Debido a sus
actuales
proporciones se rumorea el traslado de la Feria de Abril al
Charco de la Pava, zona que queda a la orilla del río Guadalquivir,
en terrenos recuperados para la celebración de la Exposición
Universal celebrada en Sevilla en 1992.
... eso está todavía por ver.